Por Víctor Manuel Pérez Quiñones El desarrollo de la vida del maestro Jesús de Nazareth, en gran parte tuvo lugar en tierra de Galilea, mientras que su centro predicatorio fue en Capernaún, que en el idioma judío o hebreo, tiene el significado de "aldea de Nabún", la cual queda situada al lado al mar de "Tiberiades", o "Lago de Genesaret".
En los tiempos del periplo de Jesús por la tierra (hoy tierra santa), Genessaret era una ciudad con más o menos unos 10 mil habitantes, y era el último punto fronterizo entre Galilea y "La Tetraquía de Filipo", aquí en Filipo fue que tanto Pablo como Silas fueron apresados y golpeados y vino un terremoto donde el encargado de la prisión se iva a suicidar y Pablo lo persuadió a que no lo hiciera.
La misma tenía aduanas, donde vivían recaudadores de impuestos, a los que le llamaba "en tiempos del dominio romano), "Los publicanos", muchos de ellos judíos al servicio del imperio romano, y uno de éstos fue el famoso "Zaqueo" jefe publicano de jericó, en tiempos de la ocupación romana del pueblo de Israel, el Pueblo Escogido de Dios, el cual era judío.
Allí había también una pequeña guarnición romana, seguramente una "centuria". Allí se vivía de la pesca, y al igual que todas las ciudades de esa época, había una sinaoga.
Excavaciones realizadas entre 1969 y 1985, atribuidas a V. Corvo pusieron de manifiesto una parte de la ciudad que permitió identificar la sinagoga y algunas casas de pescadores, entre las que se presume, se encontraba la de la familia del apóstol Pedro o Simón El Pescador.
Los 27 libros del Nuevo Testamento (Los Evangelios), mencionan la existencia de agentes publicanos (cobradores de impuestos) y los podemos encontrar en Mateo 9.9 y 10; en otra parte hay relatos en los evangelios que se refieren al jefe de la guarnición militar o centurión, Mateo 8, 5 y 9, y al final aparecen Las Sinagogas mencionadas en los evangelios de marcos 1, 21 y 29.
"El Reino de Dios es de los Humildes" Los Ricos y los pobres": Los ricos desprecian la invitación de Dios, los pobres la aceptan. El reino de Dios crece como el grano de mostaza o la levadura. El reino de Dios es como una siembra, hay semillas que pierden y otras fructifican.
Algunas parábolas, como "La oveja perdida" Y "El Hijo Pródigo", destacan la alegría que hay en el reino de Dios cuando se recobra a un hijo perdido".
Otras historias
SPM protestará contra Reforma Fiscal frente a Gobernación
Apareció en Higuey mujer reportada desaparecida en San Pedro de Macorís
Innovación Solidaria: RedEmprende lanza RedEmprendeRD.com, la puerta a ventas web para pequeños emprendedores RD