Periódico El Higuamo

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Pesar y tristeza en SPM por fallecimiento de legendario dirigente político La Tarde Blanca

Será sepultado a la 5:00 de hoy en la necrópolis San Pedro de Santa Fe

San Pedro de Macorís.- Murió la madrugada de este sábado el legendario dirigente del PRD, PRM y del PRSD (El Toro), Luis de la Cruz, mejor conocido como La Tarde Blanca.

De la Cruz, había sufrido un derrame cerebral y un pre-infarto lo que le llevó a su lecho de muerte un "cuartucho" construido con pedazos de cartones, latas y zinc en el lugar conocido como "La Patana", en el entorno del Ingenio Porvenir.

Sin agua potable, ni energía eléctrica, "La Tarde Blanca" murió clamando la ayuda de sus compañeros de partico. No tenía dinero para costear el tratamiento médico al que debía someterse y ni para alimentarse bien.

A "La Tarde Blanca", le viene este "mote", de un famoso discursó que pronuncio hace más 40 años, en una manifestación de su PRD , cuando proclamaba: "En esta tarde blanca", parafraseando el color blanco del PRD .

Hace poco le declaró al Periódico El Higuamo: "Toda mi vida, en mi 64 años de edad, se la dediqué a mi PRD, al lado de José Fco. Peña Gómez, de Jacobo Majluta, Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco y Hatuey Decamps".

"Me siento muy mal, así me pagan el PRD y sus principales dirigentes, ahora cuando más lo necesito", manifestó en aquella ocasión.

"En cada esquina tú lo veía discutiendo por su partido, esto no le bastó, murió en la más espantosa de la miseria, murió enfermo y solo. Los partidos políticos te usan para su beneficio propio, te dicen que están en la oposición, pero ellos siempre están en la cúpula, viven en buenas casas, son todos empresarios y lo de ellos nadie lo ve", dijo la dirigente política Marisela Fernández.

El licenciado Víctor Manuel Pérez, director de EL HIGUAMO IMPRESO y Richard Quiñonez de esta versión digital lamentan profundamente el fallecimiento del buen amigo "La Tarde Blanca". Paz a sus restos.

En sus últimos días de vida fue llevado a la iglesia en silla de ruedas por Víctor Manuel Pérez, donde aceptó a Cristo como su salvador personal y salvó su alma. Amén.